domingo, 10 de abril de 2016

Séptimo día en Dublín

El agotamiento de afrontar el séptimo día de viaje no fue un problema para nuestros alumnos. Así, levantándose antes que en días anteriores, se dirigieron en el transporte público desde sus respectivos barrios hacia el centro, punto de encuentro para dar comienzo a la etapa de hoy.




Una vez allí, se dirigieron a Kilkeny, un pueblo que a través de su río, sus iglesias de piedras levantadas entre cementerios, y un impresionante castillo refleja la esencia de las aldeas celtas de la profundidad de Irlanda. Encantados del escenario que tenían por delante disfrutaron de una mañana radiante como la sonrisa que marcaban.




Tras terminar su almuerzo, se sumergieron en el campo irlandés, caracterizado por sus vacas, ovejas, ríos cristalinos y el verdor de prados y bosques que les acercaron a Glandelough. Un paraje sorprendente por las ruinas de un monasterio rodeado de un gran cementerio. Tras terminar esta visita se dirigieron a un lago de grandes dimensiones que reflejaba el grisáceo color del cielo entre el verde del paisaje, los colores propios de la naturaleza de esta tierra.



Al terminar se dirigieron de nuevo a Dublín. Sorprendidos por una nevada, pudieron observar que Irlanda es el país de las cuatro estaciones, al encontrarse en pocas horas ante un espléndido sol, la lluvia y la nieve. Una vez en la ciudad sus caras no consiguieron disimular su desolación de tener que dejar unas calles que les ha conseguido embelesar en un sola semana.



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Crónica de Jesús Pérez Vera, alumno de 1º de Bachillerato B de nuestro centro y fotos de Juana Mari Jiménez y María José Caballero, profesoras de Inglés en el IES La Campiña.



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